Una de las dificultades que atendemos en mayor medida en el equipo de Dandelión son niñ@s que están diagnosticados con TDAH. Según van llegando estas fechas, muchos padres y madres, sobre todo los de niñ@s que se encuentran en las primeras etapas de la educación primaria, nos comentan que acaban de tener reunión en el cole con la tutora y que les han comentado que creen que la mejor solución de cara al año que viene es que sus hij@s repitan, y, además, les recomiendan que empiece a tomar medicación, puesto que ellas (hablo en femenino porque la mayoría son mujeres) no saben ya qué hacer: no paran de interrumpir el ritmo o dinámica de la clase, no atienden, no hacen las actividades y no terminan los exámenes, hablan continuamente con sus compañer@s o hacen ruidos para distraerles, etc. Ambas opciones, repetir y/o dar medicación para que “esté más calamadito en clase”, no son medidas que sienten bien a ningún padre o madre, y más cuando hablamos de niñ@s que tienen unos 7 u 8 años, al revés, se convierten en grandes malas noticias, ante las cuáles no sabemos muy bien cómo responder.

¿Qué podemos hacer?

Primero, creo que es importante que entendamos que en niñ@s con TDAH los problemas de conducta son más visibles durante las primeras etapas de la escolarización y es lo que más trae de cabeza tanto a padres como a profesores, pero especialmente a estos últimos. Es comprensible, puesto que los centros escolares, en su mayoría, no están preparados para atender a niñ@s que se salen de lo “normal”: ni los centros porque cada aula cuenta con unos 30 alumn@s para un solo profesor entre otras cosas, ni los profesores porque, al menos que ell@s se hayan interesado sobre este tipo de dificultades, no tienen herramientas para hacer frente a los retos que se les pueden presentar cuando tienen en clase a este tipo de alumnado. Posteriormente, según va disminuyendo la impulsividad y/o hiperactividad del niñ@, son los problemas de aprendizaje los que ganan protagonismo, y en este caso, son tanto el niñ@ como la familia los que más sufren ante este tipo de dificultades.

En Dandelión, como ya hemos visto muchas veces, luchamos por la inclusión de todas las personas. Por lo que creemos que es importante que el primer paso a seguir es intentar aliarnos con el centro (claustro y familias) para ver cuáles son las barreras que están impidiendo que nuestr@s hij@s puedan seguir aprendiendo y adquiriendo las competencias curriculares correspondientes a la edad, curso o ciclo en el que se encuentran. Lo más importante es eso, ALIARNOS y no enfrentarnos, puesto que culpar a una u otra parte supone al final una serie de reproches que acaban perjudicando al niñ@ en vez de beneficiarlo. Conseguir derrumbar las barreras que impiden que todo el alumnado pueda aprender y conseguir que se establezcan el mayor número de facilitadores para ello es una tarea que debemos conseguir desde el interior de los centros, ya que, en la actualidad, es difícil que el sistema educativo adopte las medidas necesarias en pro de la inclusión de todo el alumnado.

Si, a pesar de todo esto, lo único que encontramos son excusas y dificultades para conseguir la participación y el aprendizaje de tod@s l@s alumn@s, quizá si debamos plantearnos el cambio de colegio.

¿Existen colegios especializados en la atención a niñ@s con TDAH?

Sí, en estos colegios tienen un departamento especializado en este tipo de dificultades que trata de individualizar y flexibilizar la formación de cada alumn@, facilitando el aprendizaje y la inclusión del alumnado con TDAH a través de programas específicos. Para saber más sobre ellos, se puede pedir cita con el Equipo de Orientación Psicopedagógica de la zona para que puedan informarte sobre estos colegios, o incluso acudir a asociaciones específicas de madres y padres con hij@s con TDAH para que te informen o te cuenten su experiencia. El problema es que el número de centros con este tipo de programas es bastante reducido y existen muy pocas plazas disponibles.

Y ¿qué hago si no dispongo de plaza en ningún centro especializado? ¿puedo acudir a otro(s) centro(s)?

Por supuesto, pero, en este caso, la búsqueda de un centro adecuado va a ser más ardua, ya que debemos asegurarnos de que el centro en el que vayamos a matricular a nuestr@ hij@ cuente con unas características lo más adecuadas posibles:

  • El centro debe contar con un Equipo de Orientación Psicopedagógica que pueda valorar periódicamente tanto las dificultades académicas como las comportamentales y emocionales de vuestr@ hij@ en colaboración con los profesores y la familia, realizando así un informe en el que se citen recomendaciones sobre las adaptaciones e intervenciones que deben realizarse en el aula y si necesita algún tipo de apoyo educativo o psicológico dentro o fuera del centro.
  • Debemos cerciorarnos de que el centro ofrezca una formación lo más personalizada, motivadora e inclusiva posible. Los aprendizajes deben centrarse en los intereses del niñ@ o que encuentre en ellos un reto de aprendizaje, y que, además, busque potenciar las fortalezas de este. En este aspecto debemos tener cuidado, puesto que en la actualidad muchos centros se muestran como innovadores, asumiendo “nuevas metodologías de enseñanza y aprendizaje”, pero que realmente utilizan este aspecto como estrategia de marketing y su profesorado no está preparado y, quizá, ni concienciado para usar estas metodologías en sus aulas. Quizá estén asumiendo estas metodologías, pero sus teorías implícitas sobre la enseñanza y el aprendizaje no encajen en lo que realmente es un aprendizaje centrado en el alumn@.
  • Sería importante que el número de niñ@s en el aula no sea muy elevado o, incluso, que aboguen por la docencia compartida (dos tutores o profesores por aula).
  • Debe ser un centro en el que el profesorado parta de un modelo de colaboración con la familia, haya una comunicación abierta y puedan compartir sus experiencias en el aula y en casa, en el propio beneficio del niñ@. Deben ser cercanos tanto con la familia como con el niñ@, ya que esta cercanía y apoyo incide muy positivamente en la motivación de este último.
  • Además, es importante que el centro esté sensibilizado con las distintas dificultades de aprendizaje, estén formados en este aspecto y pongan las herramientas y estrategias necesarias en marcha para poder ayudar y facilitar el aprendizaje de todos los alumn@s.
  • Ya que el colegio, además de ser un lugar de aprendizaje académico, es un lugar de aprendizaje social y emocional, es importante que haya un clima de convivencia positivo y que garantice que vuestr@ hij@ se sienta cómodo en este centro y pueda tener un grupo de amig@s con los que compartir sus vivencias y aprendizajes.

Esperamos que este blog os haya servido de ayuda, os animamos a que compartáis con nosotras vuestras experiencias para poder ayudar a otras familias y, si tenéis alguna duda, no dudéis en contactar con nosotras.