‘Bullying, Cyberbullying y Dating Violence: Estudio de la gestión de la vida social en estudiantes de Primaria y Secundaria en Andalucía’

Un porcentaje importante de chicos y chicas están implicados en dinámicas perversas en las que asumen la agresión y la victimización como comportamientos normalizados.

Esta es una de las conclusiones que aporta el informe Bullying, cyberbullying y dating violence: estudio de la gestión de la vida social en estudiantes de Primaria y Secundaria de Andalucía, un trabajo, fruto del proyecto de investigación PRY040/16 “Estudio de la competencia para la gestión de la vida social y su estabilidad en estudiantes de primaria y secundaria de Andalucía”, financiado por el Centro de Estudios Andaluces.

Basándose en la revisión de la literatura científica, el estudio aborda dos objetivos: describir el nivel de dominio de los escolares andaluces de la competencia para gestionar su vida social y explorar el nivel de implicación de los escolares andaluces en problemas que perturban la calidad de las relaciones entre iguales (bullying, cyberbullying y dating violence). Para el mismo han contado con una muestra de casi 3.000 estudiantes de 5º y 6º de Primaria y los cuatro cursos de Secundaria en 35 centros educativos públicos y privados de Andalucía durante el curso 2015-2016.

En relación a las principales conclusiones de este estudio, encontramos que, en general, se observa que los escolares andaluces se perciben competentes socialmente. En lo que se refiere al bullying, los autores lo califican como uno de los problemas que más preocupación genera en la sociedad. En los resultados destaca la figura/rol del agresor victimizado, cuya presencia es significativa en los escolares andaluces de Primaria y Secundaria, lo cual llega a la conclusión con la que iniciamos este artículo. Los autores consideran fundamental destacar que, en los últimos cursos de la ESO, se registra un descenso considerable del porcentaje de víctimas al final del curso. En el análisis sobre las formas de manifestación, la más utilizada es la de carácter verbal.

Con respecto al acoso cibernético o cyberbullying, el informe lo define como una forma indirecta del acoso tradicional que comparte las características de la intimidación, pero que presenta características propias, tales como el anonimato, la publicidad del mismo y la dificultad para desconectarse del entorno cibernético. Las formas de manifestación más comunes de cyberbullying que se perfilan en el estudio son las agresiones verbales, destacando también la exclusión del grupo en ambas etapas educativas.

Por otro lado, estableciendo el foco en relaciones de pareja, tanto chicos como chicas afirman tener un interés creciente en este nuevo tipo de relación. En Secundaria, los chicos y chicas con pareja actual la califican generalmente “de rollito o de relación seria”, siendo muy pocos los que hablan de relaciones formales. Dado el carácter incipiente de estas relaciones y la inexperiencia de quienes las constituyen, el estudio advierte del alto riesgo en muchas de verse implicadas en fenómenos de violencia.

Los autores alertan: chicos y chicas están envueltos en fenómenos de agresión y victimización física de forma muy parecida, con una implicación que, “aun siendo sobre todo ocasional y con comportamientos moderados como empujones o agarrones”, no deja de ser alarmante.

Teniendo en cuenta todo lo anterior, los autores consideran de interés establecer una serie de orientaciones que guíen el desarrollo de la competencia social desde la práctica educativa. Para ello se exponen cuatro líneas estratégicas: desde el currículo ordinario; desde la acción tutorial; desde la mediación o la ayuda entre iguales; y, por último, desde la colaboración familiar.

Asimismo, ofrecen una serie de estrategias de intervención orientadas a “desarticular la dinámica bullying”, que tienen como objetivo descubrir la estructura social del grupo donde se desarrollan las conductas violentas y modificar las relaciones sociales de sus miembros. Esta atención es necesaria también para las relaciones a través de la red, se recomienda potenciar y sensibilizar a la comunidad educativa en un uso positivo y seguro de las redes sociales e Internet. Por último, el informe destaca la importancia de la prevención del dating violence a través de la competencia social.

Podéis acceder al documento completo a través del siguiente enlace:

https://www.centrodeestudiosandaluces.es/datos/publicaciones/Actualidad75.pdf