Creciendo en Casa nace del respeto que tenemos en Dandelión hacía la etapa 0-3 años, y como una manera de visibilizar la importancia que la misma tiene en el desarrollo de los más pequeños, y por su puesto el papel del otro (adulto e iguales) en el mismo.

El programa ha sido pensado para aquellas familias que por diferentes cuestiones personales hayan decidido no escolarizar a sus hijos en los primeros meses de vida, o que, pese a estar escolarizado en una escuela infantil o en una guardería, quieren una propuesta diferente de educación como complemento a estas últimas, o como complemento al cuidado asistencial por parte de otra persona.

Creciendo en casa consiste en el acompañamiento del bebé en su proceso de aprendizaje desde una mirada holística y sistémica, donde tenemos en cuenta no sólo las necesidades del bebé sino también de la familia, adaptándonos a ellos desde la pedagogía del respeto, la pedagogía activa y la psicología positiva.

 

 

 

 

¿Por qué elegirnos?

      • El programa, como su nombre indica, será desarrollado en el hogar, ya que consideramos que el contexto natural del niño es una fuente primordial en su aprendizaje y desarrollo. En él, se llevarán a cabo a lo largo de las diferentes sesiones talleres donde a través de materiales desestructurados, reciclados, cuentos, pinturas, etc., se desarrollarán contenidos concretos. Pero siempre de forma transversal se potenciarán los aspectos emocionales, sensoriales, creativos, motores, cognitivos, personales, etc.
      • El tiempo de duración de los talleres es de dos horas, pudiendo participar las mamás y los papás en éstos o no. Existe la posibilidad de valorar más tiempo si los padres lo necesitaran.
      • También, dada la relevancia que otorgamos al papel de los iguales en el proceso de aprendizaje de los niños y en su desarrollo social, existe la posibilidad de que el taller se realice hasta con dos amigos más.
      • Tenemos diferentes bonos en función de vuestras necesidades.

 

Obtén más información
… más allá de lo difícil y de lo incierto, y, a pesar de todo, existe la realidad de la infancia que demanda e impone su identidad: a la que hay que dar crédito e instrumentos para que no sea alienada y desconocida desde su nacimiento
Malaguzzi , (2001)