Nuestra visión

Nuestra metodología de trabajo tiene una orientación integradora. Aunque trabajamos bajo un modelo ecológico-sistémico y desde una perspectiva, fundamentalmente, de orientación humanista, incorporamos herramientas de diversas corrientes psicoterapéuticas con el fin de dar un servicio lo más adaptado posible a cada persona o grupo y a los objetivos terapéuticos establecidos en conjunto.

De esta manera integramos herramientas y recursos de la terapia cognitivo-conductual, constructivista y sistémica, gestalt, narrativa, estratégica, etc. La modalidad escogida varía según la formación de cada uno de los terapeutas y también de las necesidades de la persona que tenemos enfrente.

Desde la perspectiva humanista entendemos que es necesario tener en cuenta todas las facetas de la persona, lo que nos permite comprender al ser humano como parte de un todo que contempla su mente, su físico, sus emociones, su espíritu, su hábitat y su contexto. Indudablemente, estas dimensiones se encuentran íntimamente ligadas entre sí y, por lo tanto, afectan al equilibrio necesario e indispensable para nuestro bienestar. Comprendiendo este concepto, la psicología humanista busca la necesidad o necesidades que cada ser humano requiere satisfacer para adquirir la plenitud y le ayuda a encontrar y practicar las competencias indispensables para alcanzar la armonía y el equilibrio.

Nos basamos también en el modelo ecológico-sistémico, que contempla la conexión entre los individuos y el contexto: tanto el inmediato, familiar, educativo, entre iguales, como el más amplio y genérico, social, político, religioso, cultural, etc., teniendo en cuenta sus interacciones recíprocas en un constante feedback de comunicación. Esta metodología, favorece una visión integradora de los fenómenos que permite ver cómo la persona o el grupo (familia, centro, alumnos, etc.) no se adapta a un ambiente dado, sino que coevoluciona con el ambiente.

Asimismo, creemos que una intervención a domicilio que parte de estos modelos, se encuentra en situación de ventaja respecto a otras intervenciones, ya que el propio entorno puede aportarnos a los profesionales una gran fuente de información sobre las rutinas, los ambientes relacionales, los distintos roles familiares…etc. El trabajar en el propio entorno, además, hace que la persona que necesita ayuda se sienta más segura por encontrarse en un entorno familiar y de seguridad, y permite que se trabajen áreas que dentro de un despacho serían más difíciles de abordar, por no encontrarse en el mismo entorno en el que surgen las dificultades. Al mismo tiempo, en este entorno se facilita la generalización de los aprendizajes obtenidos en sesión.
Por otra parte, acudir al domicilio permite que se trabaje, si fuera necesario, con varios miembros de la familia, pudiendo incluso intervenir en situaciones en ese mismo momento, aportando herramientas que son útiles en el aquí y ahora de la persona.

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